Tempestad del ser

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Pisando de nuevo la marca del destino. Enojo sideral porque el muy tosco no sabe considerar mis penas. Primero aquello, primero lo otro. Termino por considerar que tal vez no sea la viajera de mi propia vida. Siempre estoy en el momento equivocado, en el lugar menos indicado. ¿Por qué tiene mi alma tanta pena a su fracaso? ¿Que problema tengo con no poder resignarme? ¿Que clase de defecto he perdido, por no saber aceptar un no? Estúpida lucidez, estúpidos sueños. Añoro la debilidad que no tengo, porque por mis fortalezas estoy sufriendo. ¿Quisiera ser como todos o quisiera ser distinta? ¿Quisiera luchar o quisiera rendirme? Relativa importancia le di a las cosas importantes. Demasiada, a las cosas banales. La idea de la idea. La duda de la duda. La pena de la pena. El circulo vicioso de mis pensamientos. Me considero imperfecta cuando de ser feliz se trata. Me estoy mintiendo, empecinarme no es luchar. Empecinarme no es vivir. Es atarse a lo que la vida no te deparo. Es vivir atrás de la angustia de lo imposible. El error es mio por creer en un mundo inexistente, por ponerle alas a las sustancias que no pueden volar. La vil diferencia entre un ángel y el humano. Empecinada en hacerle frente a la naturaleza, soy una mujer que se impone alas perdiendo su fuerza. Olvido quien soy porque muero en el intento de ser quien no estoy siendo. Empecinada en volver al pasado, en descubrir la clave y la solución de la vida. No existe nada mas provechoso que el presente, no existe nada más peligroso que el pasado. No existen vientos que clamen la tempestad del ser. ¿Será porque estoy sincera y completamente a la venta de cualquier ilusión? Me niego a pesar que tanto me desprecio, pero al fin y al cabo hay un hecho, nunca pude ir derecha en cuestiones del dolor. La calma no me calma, la espera no me espera. Es una real pena que no sepa perdonar. Tendría al menos la satisfacción que tiene la mayoría, de sentirse a gusto con sus pecados. La auto-exigencia me da vueltas en el espacio del no puedo. ¿Que pasará el día que consiga lo que quiero? ¿Me liberaré a disfrutar o me empecinaré en conseguir lo que no tengo? Muchas veces es inhumano no rendirme.