No se trata de lo que me habían dicho

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Si supiera decir te quiero. Si supiera decir te necesito. No es culpa de cupido, al fin y al cabo el no existe. Es culpa de los que existen. Es culpa mía, es culpa tuya. Es culpa de todos y de ninguno a la vez. Porque el amor no seria doloroso de no ser por las culpas. El amor no dolería si no fuera por nosotros.
Si supiera esperar. Si supiera ver. Si supiera ser mejor o tal vez peor. Si fuera alguien más. La vida no es suerte, pero la suerte da vida. Es confuso como algunas personas tienen suerte mientras otras la necesitan. ¿Qué es la suerte? No es más que una excusa de la mente para que algunos se sientan bien y otros peor. ¿Existirá la suerte o será solo un invento de nuestra imaginación? Peligrosa, obsesiva, perfecta imaginación.
No lo se, tal vez me escondo entre medio de poesías para no ver lo obvio. O tal vez vi lo obvio por esconderme dentro de poesías. Es que ya no se que quiero. No es el amor de noviazgo del que hablo, o tal vez si. No lo se. Hablo de una y mil cosas a la vez. Soy de esas que puede ir de un lado al otro. De un extremo al otro, pero lo del medio se lo pierde. Lo importante nunca está. Vivir de aquí para allá, no esta bueno. ¿Dónde esta lo profundo, dónde esta la superficie?
Disculpen, pero no. No soy una persona simple. Bueno, tal vez si. Ya no lo sé, ya no se quien soy. ¿Esta mal no saber? No creo, o tal vez si. Que se yo. Son cosas. La vida, sus vueltas. Las vueltas de la vida. Sus cosas. Que se yo. Tal vez si, tal vez no. ¿Qué esta bien y qué esta mal? No lo se. Si lo se. No lo quiero saber.
¿Qué me pasa? Estaré equivocada. A veces pienso que si. No puedo, no se abrirme a alguien. No es como se ve en las películas, no es tan fácil. Ellos saben que van a conseguir lo que quieren, ellos saben lo que quieren. Yo no, no soy uno de esos personajes. Pensé que si, pero no. ¿Será que me aterra el amor? No lo se, tal vez si. Debe ser eso. No encuentro otra explicación. Me aterra la idea de enamorarme.
¿Porqué? Porque, no se. Si lo sé. A veces es mas fácil contestar no sé. Pero no. Yo quiero saber, no quiero. Yo se que sé. Porque no enfrentar las cosas y dejarnos de joder. El no se es un enemigo, silencioso, atrapante y cizañero. Es como el hielo, frío y débil. Es el hielo del corazón, la respuesta perfecta para evitar escuchar nuestros latidos. Si sé, si sé porque. El miedo a sufrir puede más, y mi seguridad nunca esta de mi lado. Y claro, que acá aparecen esos típicos comentarios que escuche toda mi vida. No tengas miedo.
¿ Sabes qué? Si tengo miedo y qué! ¿Qué esperas? Acaso nunca tuviste miedo. No me jodas. Con que cara me venís a decir a mi que no tenga miedo. Ojo no te juzgo, yo soy igual. Yo diría lo mismo. No hay que ser hipócrita, pero sin quererlo terminamos siéndolo. Sin quererlo termino siéndolo. Si alguien viniera hoy y me dijera tengo miedo a sufrir. Mi respuesta seria una hipocresía total. Podría mi mejor cara de buena persona y diría: No querida personita, no tengas miedos. La vida no es para tener miedo, es para disfrutarla, lo mejor es jugársela por esa persona que querés tanto, y seguro él/ella te va a dar todo su amor y van a vivir felices por siempre. Si, una hipocresía total. Lo peor es que es una hipocresia cociente. Y sabemos que es una hipocresía cociente, que bronca. Que estúpidos que podemos llegar a ser a veces. Pero no se, tal vez si aprendiéramos a ser un poco mas sinceros con nosotros mismos. No digo que veamos todo negativo. Pero lo podemos ver de una manera neutral. Tal vez mi respuesta seria. Mira, miedo no es una mala palabra. Miedo va a haber siempre. Uno no es un robot que saca los pensamientos negativos y los mete adentro de un frasco. Uno no puede decir miedos Off, esperanza On. No somos así, no somos máquinas. Lo importante es que hacemos con el miedo, que hacemos a pesar del miedo.
Aprendamos a ser sinceros con nosotros mismos, aprendamos a ser realistas, aprendamos a darnos cuenta que los cuentos de hadas no existen, aprendamos que el amor no siempre es para toda la vida. Pero para eso estamos en esta vida. Luchemos por nuestros cuentos y nuestros amores, para que siempre sea nuestra palabra. Una palabra construida, una palabra sufrida pero bien hecha al fin. Una palabra que no aparece por arte de magia, pero que cuando aparece da vida a cualquier hada.